Uno de mis juegos favoritos es morder el cabello humano recién lavado. Obviamente, no todos mis humanos permiten que me divierta con este juego. Sólo mi mami me deja hacerlo. Ella se acuesta en la cama después de lavarse su cabello y ahí es cuando entro en acción, hundiendo mi carita en la humedad y luego dando mordisquitos al pelo. Una vez me pasé un poquito y clavé un colmillo en el cuero cabelludo de mi mami, hasta sangró y todo. Por suerte, ese lamentable incidente (aislado) no provocó que mi mami me prohibiera jugar. Luego de hundir mi cara y de dar mordisquitos, me acuesto sobre el cabello mojado, que a su vez reposa en la almohada, entorno mis ojos y comienzo a ronronear. Creo que esto último es lo que más le gusta a mi mami porque de inmediato comienza a acariciarme y hablarme con voz chiquitita.

Abril 22, 2007 a las 8:34 pm |
Cuando era pequeño también me gustaba el pelo de mi humana. Pasaba ratos peinando (o tratando de peinar) su cabello, y luego le hacía masajes. Luego descubrí que perseguir a la Antonia es mas entretenido y se me olvidaron mis labores de estilista.
Kassiel.
Mayo 6, 2007 a las 7:09 pm |
Te dejamos un regalo en nuestro blog!
Saludos felinos.